Los jóvenes nacidos a finales del siglo pasado han sido todo un reto para sus docentes, y ahora lo son para sus empleadores. ¿Como es la llamada Generación Y? ¿Cómo liderarla?

Dos factores marcan, de manera especial, su comportamiento: La tecnología y la sobreprotección familiar.

La tecnología marca el tempo

La tecnología ha revolucionado su comunicación. Por norma, se sienten más cómodos con el texto (whatsapp, email) que con la comunicación oral. Tienen un trato muy directo y con tendencia a la informalidad: hablan con sus jefes como colegas; a menudo están en redes sociales en horas de trabajo, y tienden a vestir como los fundadores de las start-ups tecnológicas que admiran. Pero también leen correos de trabajo el fin de semana y en la mochila se llevan más deberes de los que tocaría, por lo que la frontera trabajo / ocio se confunde. Hay que animar a sus líderes a que se centren sobre todo en los resultados, olvidando el (caótico) proceso seguido.

La tecnología también ha llevado la gamificación: todo debe tener una parte lúdica, incluido el trabajo. ¡Todo un reto para algunas empresas!

¿Cuál es el precio del avance tecnológico? Primero, los serios problemas de atención: ser «multitarea» dificulta los análisis profundos, aunque permita llevar varios proyectos simultáneos. Segundo, la falta de higiene del sueño y el sedentarismo: factores que alimentan el riesgo de quemarse rápidamente en el trabajo en el futuro.

La crisis ha generado malas expectativas laborales a esta generación tecnológica y sobreprotegida, por lo que necesita líderes más empáticos y coherentes que nunca para estar motivada y sentirse respetada en su manera de hacer / ser.

(Este post se colgó originariamente en el blog de la Escuela Social de Liderazgo de Catalunya)