Si te encuentras en una situación en tu vida que no te gusta (social, notas, dudas sobre el futuro…).
Si te gustaría cambiar algún aspecto de cómo te van las cosas.
Si quieres estar más a gusto contigo mismo/a.
Si no sabes con quién hablar un tema que te preocupa.
Si se avecina una situación nueva y notas que no estás a punto para enfrentarla.
Entonces el Coaching te interesa.
Los jóvenes con los que trabajo sienten que no están preparados para ciertos temas, fundamentales en su vida: desarrollar su autoestima, gestionar la presión en los estudios, escoger qué quieres hacer en el futuro, enfrentarse al precario mercado laboral, relacionarse con los demás, motivarse por los estudios…
El Coaching te permitirá marcarte objetivos en aquellas áreas que quieras trabajar, y definir las acciones que quieres llevar a cabo para cambiar las cosas.
La decisión es tuya.
Ya lo ves: si realmente quieres cambiar las cosas, el Coaching te ayudará a conseguirlo. Si no quieres cambiar nada… el Coaching no funcionará. La decisión final sobre recibir Coaching o no es tuya, pues nadie puede comprometerse por ti.
Eso sí, si crees que tu caso es más cercano a una patología psicológica (adicciones, angustia, depresión, trastornos alimenticios…) te recomiendo que hables con un profesional de la salud. El Coaching no es terapia ni yo soy psicólogo.
¿Qué cuál es la diferencia entre Psicología y Coaching? Muy resumido, la Psicología te ayuda cuando existe un problema emocional o mental que te hace sufrir y hay que entender qué está pasando. Coaching te acompaña cuando estás bien pero quieres aclarar qué quieres hacer, tomar decisiones o avanzar hacia un objetivo. Podríamos decir que la Psicología cura heridas y el Coaching te ayuda a moverte hacia dónde quieres ir.
Muy sencillo. Haremos sesiones de una horita aproximadamente, durante las cuales te haré preguntas, juegos… para ayudarte a conocerte, reflexionar, y ver qué quieres realmente. Sólo tienes que traer ganas de trabajar y pensar.
Durante las sesiones definirás -con mi ayuda- las acciones que quieres realizar, y tendrás dos semanas para ponerlo en práctica.
El proceso no suele ser largo, puesto que está muy orientado a la acción y al cambio. Y sabremos que estamos acabando el proceso de Coaching cuando veamos que estás consiguiendo tus objetivos.
El Coaching nació en los USA en el mundo del deporte (especialmente de élite) y su éxito lo llevó rápidamente al mundo de la empresa, a ejecutivos de grandes corporaciones. Y ahora se está generalizando su uso para todo tipo de personas.
En mi caso, yo me he especializado en Jóvenes que, como yo hace unos años, no saben por dónde comenzar a cambiar las cosas que les preocupan.
Si quieres que comentemos, no dudes en contactarme.
«La charla para la Selectividad da unas herramientas muy necesarias al alumnado en un momento clave del curso, transmitidas desde el conocimiento, la calma y la empatía.»
“Ahora noto menos la presión: lo que decida (estudiar) estará bien si es lo que realmente deseo».
“Veo que puedo conseguir más de lo que creía”.
“Me ha ayudado a creer en mí misma”.
«La conferencia me ha abierto los ojos y ya tengo claro dónde quiero ir. Me ha gustado mucho ya que (…) se ha puesto en nuestra piel y nos ha resuelto las dudas que taníamos».
«Mi hijo empezó con 5 suspensos y mucha timidez para relacionarse con los demás (especialmente con las chicas) y acabó con un 6,7 en Selectividad y la agenda llena de invitaciones a fiestas. Para que veas todo lo que conseguiste!!!!!».
“Nuestro hijo Àlex, por su carácter introvertido, se encontró con una situación de bloqueo en su primer año en la Universidad. Gracias al Coaching de Carles ha conseguido superar estos bloqueos aumentando su autoestima, y le ha ayudado a ver con claridad cómo encaminar su futuro académico».
“Carles, quería agradecerte cómo nos has ayudado en este camino, XXX ha aprobado la Selectividad con muy buenos resultados, y finalmente ha encontrado lo que le gusta: el año que viene irá a la Universidad a estudiar Derecho”.
«Carles, eres un crack orientando a jóvenes».
“Con el coaching he aprendido a ordenar las ideas y, de alguna manera, Carles me ha guiado por el «buen camino». ¡Gracias!”.